“Lo que existe en Venezuela es un estatismo feroz”

Rixio G Portillo.
@Rixiogpr

Con motivo de su visita a la Universidad Católica Cecilio Acosta para dictar la conferencia La Iglesia y los Derechos Humanos, conversamos con Monseñor Ovidio Pérez Morales, Obispo emérito de los Teques, sobre el problema de ingobernabilidad que vive Venezuela en estos momentos y los hechos de violencia originados a partir de las manifestaciones protagonizadas por los estudiantes. El también Presidente del Concilio Plenario de Venezuela es una de las voces del episcopado más influyente de los últimos tiempos. Muestra de ello son sus más de 38 mil seguidores en la red social twitter, lo que lo convierte en el obispo con más followers de todo el país.

La autoridad eclesiástica considera que el problema más grave y fundamental que están viviendo en estos momentos los venezolanos es la voluntad oficial (gubernamental) de imponer al país un proyecto socialista que se concreta en el Plan de la Patria, y según el cual el país tiene que ser construido y estructurado siguiendo los cánones del socialismo… “En concreto, del socialismo castro cubano, el cual es de tipo marxista”, enfatizó.

Pérez Morales es autor de una infinidad de libros y uno de los grandes promotores de nuevas corrientes teológicas dentro de la Iglesia. Para conocer su visión sobre los actuales acontecimientos de Venezuela, entrevistamos a la autoridad durante su visita a Maracaibo.

—Primeramente monseñor, queremos que nos haga un balance de la situación del país a partir de los difíciles acontecimientos de los últimos días ¿Cuál es su visión de los hechos que han ocurrido en las últimas semanas en Venezuela?

—Hay muchos problemas en el país. Problemas que la gente siente de cerca porque los vive, por ejemplo, el de la inseguridad, que ciertamente no es nuevo, pero en los últimos años se ha recrudecido. No me refiero únicamente a la inseguridad que proviene de la delincuencia común, sino a toda aquella que generan los acontecimientos que arrojan muertos y heridos en las calles del país.

Moseñor Pérez Morales mencionó, como otros de los problemas que padece el venezolano, el de la inflación y el desabastecimiento; el de la merma de la producción agrícola, como consecuencias de todas las incautaciones y expropiaciones de tierras ejecutadas durante los últimos años… “También existen problemas en el ámbito educativo, como es el caso de la confrontación a las  protestas de los estudiantes en las universidades públicas y autónomas; y el que enfrentan los medios de comunicación social impresos, ya que prácticamente los medios que se mueven con el papel están —si podríamos decirlo así— en los huesitos. Y no se debe a la dificultades para importar su principal insumo, sino que es un problema que tiene raíces políticas”, aseguró.

Para la autoridad, sin embargo, el problema fundamental, generador de todos los demás, radica en la pretensión del gobierno nacional de imponer el Socialismo del siglo XXI, proyecto socialista castro cubano, de tipo marxista.

“Para mí, ese es el problema más grave –que durante estos días se ha hecho más evidente– pone en riesgo el orden constitucional. Esta voluntad de imponer un proyecto socialista fue calificado por el episcopado venezolano como `moralmente inaceptable´ y en el año 2007 se dijo que no era una simple reforma sino un cambio fundamental en el modo de concebir este país, tal como la Constitución de 1999 lo estipula. En aquel año, el episcopado hizo su juicio desde la perspectiva que podía, desde lo ético, sobre una situación de política nacional.”

Refiere Monseñor que la posición asumida por el episcopado hace siete años fue ratificada en la última asamblea realizada en enero pasado, cuando explícitamente se hizo mención al “Plan de la Patria” y sus objetivos, muy especialmente el número dos, que anuncia la implementación del socialismo en el país.

—A pesar de esto, para algunos la posición de la Iglesia en los últimos días ha parecido poco contundente. Algunos periodistas inclusive la han catalogado de “tibía”.

—La Iglesia ha sido clara en su juicio hacia el proyecto central del gobierno para este país. Otra cosa es cómo se traduzcan las declaraciones sobre este tema, o cómo la Iglesia enfoca el diálogo nacional, o las llamadas reuniones por la paz. Pero en lo que respecta a la imposición de un proyecto socialista, la Conferencia Episcopal ha sido clara. Si a ese problema no se le da una solución, digamos, una salida democrática, vamos exactamente hacia lo que hoy es Cuba, o Corea del Norte, en medida más discreta. Sin ánimo de ser sensacionalista, pero estamos ante la concepción de una sociedad de modo totalitario, ya que aquí hay una concentración de poder del Estado, no solamente en lo político, sino también en lo económico y en lo cultural.

“Otra cosa que para mí ha resultado claro, y lo he expresado en otras oportunidades en los siguientes términos: lamentablemente el socialismo —y me refiero al real— de estilo cubano y estalinista, no es socialismo ni comunismo, porque si es el primero de ellos, habría amplitud en la repartición del poder y desde las bases; y si fuese comunismo,  estaríamos frente a la `comunización´ de las cosas, pero aquí no se da eso y resulta paradójico.

Considera Ovidio Pérez que el sistema de gobierno que se ha establecido en Venezuela es paradójico porque de acuerdo a la ortodoxia de tipo marxista se debería ir hacia una desaparición del Estado y lo que ha sucedido es una súper concentración en el Estado de los aspectos que deberían ser manejados por la sociedad en general, por los grupos sociales. “Lo que existe en Venezuela es un estatismo feroz, un centralismo total, donde el Estado es el productor, el mercante, el docente, el comunicador… Con este comportamiento no queda campo para el pluralismo”, aseguró enfático.

“Otra característica de estos sistemas de gobierno es que  tanto el partido de gobierno como la jefatura de Estado se centran en una sola persona, en los los sistemas totalitarios siempre tienen un culto a la personalidad: el líder se convierte en el gran dirigente, en el gran padre, en el gran hermano, el gran protector, el gran benefactor.”

—¿Cómo puede responder la Iglesia a eso, a la creación de un fenómeno político que toca lo religioso, en términos pastorales y acciones concretas?

—La Iglesia no se hace el ámbito para sí misma, puede influir en su entorno o en las circunstancias históricas. La Iglesia no hace su país, existe en él, para un estado y una sociedad. Sus posibilidades de acción dependen mucho del marco en el que se sitúa, por ejemplo, la Iglesia en Cuba tiene unas posibilidades de acción reducida, que no es el adecuado en una sociedad democrática, dentro de la cual se mueve con una gran libertad. Por eso yo noto que las posibilidades de acción de la representación institucional de la Iglesia en Venezuela se ha recortado mucho y no casualmente, sino porque se le ha tratado de —como decimos en criollo— serruchar el piso, en el orden de la credibilidad, aprovechando ciertas debilidades y errores que se han podido cometer, pero a la final el objetivo es cortar el real influjo que tienen los obispos en la población, porque esa es la dinámica de un poder totalitario, concentrar en él todas las posibilidades de decisión.

Para Ovidio Pérez Morales Entonces, hoy la Conferencia Episcopal Venezolana está en peores condiciones de convocatoria de las que tenían en la década de los noventa, cuando en Montalbán (Sede de la CEV) se podía convocar al sector oficial y al no oficial. Hoy eso no es posible. “Yo por eso estimo que actualmente la CEV no puede convocar a una mesa al oficialismo ni a la oposición”. Afirmó.

—Pero el nuncio apostólico Monseñor Aldo Giordano ha participado en las primeras Conferencias de Paz que promovió el gobierno nacional.

—El nuncio participó, pero no sé si  ha seguido participando, y desconozco el sentido de su participación concreta. Personalmente creo que esos espacios para un supuesto diálogo de paz que han lanzado desde el oficialismo tienen las alas cortadas, porque un diálogo no se da así, sin más ni más. Un diálogo tiene sus requisitos, sus prerequisitos, y unas condiciones, y lo mismo aplicaría para una conferencia de paz. Usted no puede imponer la paz, usted no puede hacer unilateralmente un diálogo, o ir a un diálogo cuando se tienen limitadas las condiciones para su influjo. Comenzando porque un diálogo no es para tenerlo en Miraflores, sino en otro lugar.

En opinión de Monseñor, un diálogo se prepara, y más cuando si incluye la participación de un jefe de Estado. “La preparación conlleva a un clima conveniente en el cual se establezcan ciertas reglas, y se propongan símbolos y condiciones. Por ejemplo, si usted tiene un montón de gente presa de la diligencia política, no se puede decir que está en un diálogo con las fuerzas políticas; sin embargo, que no haya un diálogo o condiciones para su realización no quiere decir que no pueda haber conversaciones o negociaciones sobre determinados puntos. Me voy a meter en una materia en la que no soy especialista: el sector empresarial puede ir tranquilamente a una conversación con el gobierno, pero debe tener claro que frente a un proyecto socialista, los empresarios tienen sus días contados como iniciativa privada. Por eso no se puede asistir sin una claridad en las reglas del juego.

—¿Qué puede hacer el ciudadano común frente a toda esta situación?

—Son muchas las cosas que se podrían enumerar. Uno de los aspectos positivo en toda esta situación dramática es que una parte de la sociedad civil no está dormida, como está ocurriendo en Venezuela con los jóvenes y estudiantes, quienes continúan vigilantes. Allí hay esperanzas, pero además potencialidades y energías. Estamos frente a una actitud crítica al poder, que si bien está cargada de la espontaneidad, creatividad, y hasta de la imprudencia que caracteriza a los jóvenes, representa una riqueza nacional, que engendra una gran esperanza.

—¿Cómo ve los próximos días en Venezuela?

—Con optimismo, y para ello es importante ver al país como una casa común donde podamos vivir, desarrollarnos y contribuir todos al progreso de la nación, con nuestras diferencias y más allá de ellas, aunque sean políticas, ideológicas y religiosas, e inclusive, hasta culturales.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s